11.4.08

simple y extensa

no ando fluida en palabras sin embargo mi vista se está llenando de maravillosas y extraños imagenes.
lo que vi ayer, es tan visual y necesito hacerlo con palabras... seré simple.
ayer como cada jueves fui a barcelona capital, el tramo más largo desde mi casa en sitges lo hago en tren,
maravilloso entre-tiempo con vista al mar, en el que aprovecho de leer, escribir o simplemente, observar, zapatos, caras, diálogos, miradas, y siestas a boca abierta. el aterrizaje a la urbe es abrupta, me bajo en paseo de gracia camino por largos pasillos, hago combinación en metro a plaza cataluña, ambos enclaves hirbientes de turistas rosados, ejecutivos estilosos estresados, estudiantes enchufados, y viejitos caracoles que hacen atascos maravillosos. así, voy paso ágil pero bien despierta (un buen vicio) con mi banda sonora en play, por supuesto. llego al círculo que es punto ciego de las combinaciones de transporte urbano de bcn, en plaza cataluña bajo el metro, una rotonda perfecta en la que los peatones cruzamos como un fluir venoso de tren de cercanías a metro y ferrocarriles de la generalitat, también ese punto es hogar de muchos, y escenario de otros tantos músicos. llego a ese nudo humano y me detengo; es como la síntesis de esta ciudad, cosmopolita, moderna, y también marginadora. un indio duerme sobre una angosta litera de madera, en frente un rasta invita a sonreír con su ritmo a todo volúmen...y así seis excéntricos personajes cohabitan ese pasaje sin dueño y sin luz natural.
me conecto de nuevo, camino, giro, deslizo mis piernas y estiro los brazos, empujo las pesadas puertas de acero y cristal doble para coger los ferrocariles con destino a peu de funicular (arriba de un cerro en bcn, donde estudio)...nunca llevo reloj, si llego llego, sino, no me urge, ya tomaré el siguiente y tengo más tiempo para observar (eso pienso)..sigo caminando...en el suelo un joven con la mirada en otro mundo ofrece pañuelos a un euro, en segundos su mirada cambia, y se hace viva, una mirada ESPIRITUAL (sí, qué loco todo) tiene esa vista en alto como rezando, y una calma que me pone los pelos de punta. no sé que vé, a quién (..las drogas pienso, estará en un viaje místico..y yo que sólo viajo en tren) pero no, delante de mi va un señor con sombrero y hace con la mano un gesto rarísimo en este contexto,
religioso; dedo índice sobre el dedo corazón y mano un poco arqueada... tal cual como la de un cura cuando hace la señal de la cruz (no sé si tiene un nombre ese gesto)... pienso, no puede ser verdad, ¿un droguis alucinando y un viejo con demencia senil haciendo la señal de la cruz al aire?... no, mi mirada que fue un momento la misma del joven sorprendido, volvió a otra realidad no menos extraña, ese señor estaba enseñando unas señales del pasillo a unos trabajadores del tren que iban justo detrás de mi, tenía rigidéz en las manos, por eso el gesto extraño, y el joven no miraba al santo aparecido, sino veía con miedo y rogando no lo sacaran de esa esquina donde mendigaba.

6 comentarios:

kany dijo...

Solcito, quué lindo es observar detalles,gestos,miradas,
situaciones...que lindo es aprender del ser humano, todos los dias un poquito.

Daniela dijo...

me tropecé, me caì, me tropecè con todos, no alcancè a verlos, pero me encantò el viaje....el tren la joven, el mùsico, los calmos, los apurados.!!!

lo voy a leer de nuevo,.......
eso amo de leer...se puede volver al comienzo.

lo que les falta a las letras y los Blogs es...aroma!!!, con olor, todo siempre se me aclara.

kany dijo...

Yo invento historias mirando a la gente en el metro,me imagino como serán sus casas,sus hijos,su destino.
Una cosa muy loca es observar en la primera estación a una mina a cara limpia y ver como va transformandose en otra cosa a medida que se va poniendo maquillaje...so freak
besos

sole dijo...

dani! si pues! se puede volver, pero nunca es el mismo comienzo... como en todo. y si te tropiezas, quizas es porque debas quedarte ahí, quieta un ratito mirando...:P ji ji ji
kany! eso del maquillaje aqui no se ve mucho ja ja ja!! lo mejor de los "hábitos" en los transportes aquí son las siestas,los zapatos, los ronquidos, ¡y las lecturas!... en tránsito con los ojos bien abiertos. besos

Ciriaco Pescador dijo...

el gesto pudo ser un mudra yóguico, pero no lo jue na´, imagino tu paso acelerado y cortito, jeje, lindura en la urbe añeja.

Un abrazo
C.

Marcelo Munch dijo...

Te mandé un comentario pero no llegó, así que me explayo de nuevo. Te vi pasar, así azucarada y sin reloj por esas calles, te vi grácil, detenida y de pausa, te vi, y creí reconocer a un pequeño sueño alado de paso y bendiciendo a locos idos y temerosos de ser descubiertos, y señores de otros tiempos santificando sus pasos para las futuras gestas...
Sí, no estaba equivocado, eras tú.
Admito el gesto con una reverencia de las de antes.