buscaba un piano vertical que no necesitara casa
ni alguien que supiera tocar.
un piano para acostarme agarrando una de sus patas,
hacer de ancla el sonido,
en el suelo de esa no casa (aún)
y sentir las vibraciones de sus notas
(tocadas por alguien que no toca bien).
quise poner un anuncio, pero no supe redactar el mensaje... quizas podría ser este
si el amor fuera una obra de arte
yaceríamos todavía desnudas y dormidas
la pierna sobre el muslo
la cabeza sobre el hombro-nido-
resplandecientes y sensuales
como en le sommeil de coubert
cuya belleza contemplamos extasiadas
una tarde en barcelona
("salimos de una cama para entrar en otra") dijiste,
no hubiéramos despertado nunca
ajenas al paso del tiempo
al transcurso de los días y de las noches
en un presente permanente
de un tiempo paralizado
y espacio cristalizado.
quise vivir en el cuadro
quise vivir en el arte
donde no hay fugacidad
ni tránsito(...).
y yo quise vivir bajo el piano...
•
le sommeil de coubert, poema de c.rossi
foto: tetheredto en flickr
29.3.08
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
3 comentarios:
el amor es una obra de arte...a veces de las caras, de esas que uno no puede comprar....MMM.
NOSTALGIA.
En el eco de la no casa (aún) resuenan risas y letras escritas con tiza sobre el muro de pizarra.
Quizás bastó sólo un acorde para desencadenar la vida en su interior, aunque sea un acorde mal tocado.
Beso
Giuseppe
Nunca ese piano podría sonar mal
Me permití copiar el post en mi blog
Gracias
Publicar un comentario