kawabata
compré en el aeropuerto de chile camino a bcn, con la nostalgia aún anudada al cuello,
un maravilloso libro de kawabata el sonido de la montaña.
leí hace años lo bello y lo triste...y lo regalé
como quien regala una joya, porque es más que una novela,
es una cajita "sabia" con olor a fresia blanca, un libro de esos que o se guardan y se releen muchas veces sin seguir el orden de las páginas, o se regala a una amigoa inolvidable...para que lo siga siendo.
no crean que leo tanto tiempo al día, ultimamente no tengo más que como máximo 20min,
entre lo recién almorzado y el salto a la realidad cotidiana (ese tiempo que algunos dedican a la siesta, sobre todo en españa),
esos minutos bastan para cambiar el paso del tiempo el resto del día,
la lentitud, suavidad y delicadeza empieza a ser visible, y necesitada. ayer pensaba en como ciertas películas van marcando nuestra forma de ver aquellos paises que difíclmente podemos llegar a conocer. el sentir de oriente, más allá de las noticias y del periplo investigador (cabezón y enriquecedor) de mi amiga maría josé...empiezan a formar un mapa sensitivo y collagento* absolútamente irreal, pero fascinante.
leo a kawabata y veo a yosujiro ozu,
mi "minusculísimo" repertorio (si es que existe alguna palabra de lo más pequeño casi inexistente, esa es la que quiero decir;) de cultura oriental me bombardea intentando transportarme a ese húmedo y delicioso mundo de kawabata en este libro
lo recomiendo y si alguien tiene otro de sus libros
propongo un trueque...de ida y vuelta por correo normal, certificado...
*palabra absolútamente inventada, que recuerda al collage como sistema gráfico para formar imágenes a partir de otras ya existentes que pueden o no tener relación a priori. que se vinculan más por un sentido intuitivo, estético, plástico.
4 comentarios:
me han dado ganas de salir en busca de esa maravilla que describes con tan hermosas palabras. abrazos
Niña preciosa: Tomada nota de tu recomendación iré en busca de Kawata. Paso por un período maravilloso con tiempo para leer.
No sabes como te entiendo la nostalgia. Duele mucho, pero pasa. Como todo. Te mando un abrazo desde un soleado otoño montevideano.
Vere si me consigo el libro para leerlo :D
aeropuertos, libros, kawabatas, aromas imaginados de jazmin, de anhelos y nostalgias cronicas..... Si, de eso conocemos. Tramo Santiago-Paris, cuando venia por fin a instalarme con camas y petacas, me devoré "lo bello y lo triste", tb regalo de una amiga inolvidable para un viaje con lectura inolvidable tb.
Por suerte, como dice Pamela, la nostalgia duele pero pasa. Yo diria, se vuelve cronica pero aprendemos a vivir en armonia con ella, y sin dolor.
besucos,
D
Publicar un comentario