2.9.08


AMÉMONOS

Bajo las alas rosa de este laurel florido,
amémonos. El viejo y eterno lampadario
de la luna ha encendido su fulgor milenario
y este rincón de hierba tiene calor de nido.

Amémonos. Acaso haya un fauno escondido
junto al tronco del dulce laurel hospitalario
y llore al encontrarse sin amor, solitario,
mirando nuestro idilio frente al prado dormido.

Amémonos. La noche clara, aromosa y mística
tiene no sé qué suave dulzura cabalística.
Somos grandes y solos sobre el haz de los campos

y se aman las luciérnagas entre nuestros cabellos,
con estremecimientos breves como destellos
de vagas esmeraldas y extraños crisolampos.ibarbourou

j.ibarbourou

3 comentarios:

kany dijo...

Ni fome,ni feo, ni raro.
Bello, beeeeeeeeelloooooo...

María Elisa Quiaro dijo...

Sole ya estás de regreso, enviame tu dirección postal, a ver si antonio te manda mi paquetito

Tanino dijo...

amémonos